Cómo descubrí el poder de las preguntas

Estamos obsesionados con las respuestas.
Yo pasé muchos años buscando respuestas en todas partes.

Nos enseñaron que valemos por las respuestas que podemos dar, sin duda alguna, sin titubeos.
Nos piden ser expertos, especialistas y resolver problemas complejos sin siquiera habernos preguntado lo que somos realmente.

Vivimos en un mundo que siempre nos pide más…

En medio de esa necesidad por respuestas, me encontré con personas que me hicieron preguntas que me revolcaron el mundo.

El coaching es sacudirse a uno mismo voluntariamente, ponerse de cabeza, observarse profundamente.

Me gusta porque es una práctica que se basa en el impacto real: hipótesis, experimentos y descubrimiento constante.
Es como jugar al científico… pero con uno mismo.

A mí me ha llevado a preguntarme por las cosas más importantes de mi vida.
Y a encontrar formas más sanas de diseñarla con intención, fuera del piloto automático.

Me enseñó a ponerme primero, a mirar de frente las preguntas incómodas y encontrar mi propósito en la acción mínima que hago todos los días.

Conocerme a mí mismo me cambió la vida.
Es una de esas cosas que no se sabe hasta que no se intenta.

Lo que te propongo no es fácil. No es rápido. Pero transforma.
No hay nada tan poderoso como hacerte las preguntas que importan.

Mi trabajo como coach no está en darte respuestas, ni en mostrarte el camino que me ha funcionado a mí, porque ese no es necesariamente el que te va a funcionar a ti.

Te propongo un espacio para mirarte al espejo y hacerte preguntas. Si te llama la atención, agéndate y te cuento cómo funciona. La primera hora es gratis y a lo mejor ambos aprendemos algo.

¿Cómo funciona el proceso de coaching?

  • Para cualquier persona que esté dispuesta a conocerse e incomodarse.

    No importa tanto el objetivo final, sino la forma en la que lo quieres lograr.

    Si estás buscando transformación continuada y un cambio real, esto es para ti.

  • El coaching es una tecnología de aprendizaje para conocerse a uno mismo.

    Cuando haces coaching te entiendes de manera más profunda y eres capaz de ejecutar.

    Cambia la forma en la que ves, pero sobre todo la forma en la actuas.

  • Nada de teoría vacía.
    Hablamos de tu vida real:

    • Cómo se siente tu cuerpo.

    • Qué historias estás repitiendo.

    • Qué emociones estás evitando o necesitando.

    • En qué estás gastando tu energía y cómo podrías redistribuirla.

    No se trata de lograr equilibrio perfecto, sino de integrar lo que eres, a tu manera.

  • Este es un programa flexible de entre 1 y 6 sesiones, según lo que necesites.

    El proceso tiene tres etapas:

    • Exploración: Mapeamos tu situación actual, tus prioridades y lo que te gustaría transformar.

    • Descubrimiento: Trabajamos tus creencias, experimentamos nuevas formas de actuar y pensar.

    • Transformación: Aterrizamos un plan que puedas sostener desde tu vida real, con herramientas claras.

    Después de eso, puedes cerrar o seguir trabajando más profundamente. El ritmo lo elige cada persona.

  • Una sesión es una conversación profunda, práctica y sin juicio.
    No vengo a darte respuestas, sino a ayudarte a encontrarlas dentro de ti.

    Yo estoy para acompañar, no para dirigir.
    Te hago preguntas, te ofrezco estructura y te doy herramientas para accionar desde un lugar más consciente.

    Cada sesión dura 1 hora y todo lo que se dice, se queda ahí.

    Si conectas, seguimos. Si no, te vas con más claridad y nuevas preguntas.